Cómo transferir un coche entre particulares: guía completa paso a paso

30 julio 2026

Comprar o vender un coche de segunda mano entre particulares es sencillo, pero la transferencia de la titularidad es donde más dudas surgen: qué papel firmar primero, quién paga qué, cuánto tarda la DGT en actualizarlo y qué pasa si algo sale mal después. Esta guía recoge el proceso completo, en orden, con la documentación real que se necesita en cada paso.

Está pensada tanto si eres comprador como si eres vendedor, porque ambos tenéis obligaciones distintas y plazos que cumplir.

Índice

  1. Qué es la transferencia y por qué es obligatoria
  2. Antes de firmar: comprobaciones que evitan problemas
  3. Documentación necesaria
  4. El contrato de compraventa
  5. Pagar el impuesto (ITP)
  6. Presentar la transferencia: online o presencial
  7. Qué hacer justo después
  8. Quién paga cada cosa
  9. Cuánto cuesta y cuánto tarda
  10. Si el vendedor no colabora o no aparece
  11. Errores habituales que conviene evitar
  12. Responsabilidad después de la venta
  13. Preguntas frecuentes

Qué es la transferencia y por qué es obligatoria

La transferencia es el trámite administrativo que cambia el titular de un vehículo en el Registro de la DGT. No es un trámite opcional ni algo que se pueda dejar «para más adelante»: la ley obliga a realizarlo en un plazo máximo de 30 días desde la firma del contrato de compraventa, y ese plazo corre tanto para el comprador como para el vendedor.

Mientras el coche siga a nombre del vendedor en el Registro, cualquier multa, aviso de radar o revisión de ITV pendiente seguirá llegando a su nombre, aunque ya no tenga el coche. Por eso interesa a ambas partes que el trámite se complete cuanto antes, no solo al comprador.

Antes de firmar: comprobaciones que evitan problemas

La mayoría de los problemas en una compraventa entre particulares aparecen porque nadie comprobó estos puntos antes de firmar nada:

  • Informe de tráfico de la DGT del vehículo, para confirmar que está libre de cargas (embargos, reservas de dominio) y que no figura de baja temporal.
  • ITV en vigor. Un coche con la ITV caducada no puede transferirse hasta que se pase de nuevo.
  • Impuesto de circulación (IVTM) del último año. La DGT no exige el justificante para autorizar la transferencia, pero la deuda no desaparece: si queda pendiente, el ayuntamiento puede reclamarla a quien figurase como titular en el momento del devengo. Conviene dejar claro por escrito en el contrato quién asume los recibos pendientes.
  • Multas pendientes asociadas al vehículo. No impiden la transferencia, pero sí conviene saber si existen antes de comprar.

Documentación necesaria para hacer la transferencia

Para completar la transferencia hacen falta estos documentos:

  • Contrato de compraventa firmado por ambas partes.
  • Permiso de circulación del vehículo.
  • Ficha técnica (tarjeta ITV).
  • Certificado de la ITV en vigor.
  • Justificante del pago del ITP (o de la exención/no sujeción).
  • Justificante de la tasa de transferencia de la DGT.
  • DNI de comprador y vendedor.

Si el permiso de circulación se ha perdido, la transferencia sigue siendo posible, pero requiere un paso adicional. Es un caso frecuente y lo tratamos en detalle en el artículo enlazado más abajo sobre transferencias sin la documentación completa.

El contrato de compraventa

Es el documento que sostiene todo lo demás: sin él no se puede justificar el impuesto ni presentar la transferencia. Para que tenga validez y proteja a ambas partes debe incluir:

  • Datos completos de comprador y vendedor (nombre, DNI).
  • Datos del vehículo (matrícula, marca, modelo, bastidor).
  • Precio y forma de pago.
  • Fecha y, si es posible, hora de la firma.
  • Estado del vehículo y defectos conocidos en el momento de la venta.
  • Firma de ambas partes en todas las hojas.

Ese último punto (dejar constancia del estado del coche y de cualquier defecto conocido) parece un detalle menor, pero es justamente lo que protege al vendedor si el comprador reclama meses después. Lo vemos con más detalle en el apartado de responsabilidad tras la venta.

Pagar el impuesto (ITP)

Antes de presentar la transferencia hay que justificar el pago, la exención o la no sujeción del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), que grava la compraventa de vehículos usados entre particulares. Se liquida con el modelo 620 o 621, según la comunidad autónoma, y el porcentaje aplicado varía (normalmente entre el 4% y el 8% del valor del vehículo) según la normativa autonómica. En la mayoría de comunidades este trámite ya puede hacerse de forma telemática.

Presentar la transferencia: online o presencial

Una vez reunida la documentación y pagado el impuesto, la transferencia se puede presentar de dos formas:

  • Online, a través de una gestoría especializada en transferencias de vehículo online, sin necesidad de desplazarte. Es la opción más habitual hoy en día.
  • Presencial, con cita previa en la Jefatura de Tráfico correspondiente.

Ambas vías son válidas; la diferencia está en la comodidad y en el tiempo de gestión. Detallamos los plazos reales de cada una en el apartado de costes y tiempos.

Qué hacer justo después de la transferencia

Una vez confirmada la transferencia, quedan dos gestiones más:

  • Actualizar el seguro del vehículo con los datos del nuevo titular. Sin este paso, el seguro puede no cubrir un siniestro.
  • Conservar el justificante de la transferencia hasta recibir el nuevo permiso de circulación con los datos actualizados.

Si además quieres confirmar que el cambio ya se ha reflejado correctamente en el Registro, puedes comprobarlo tú mismo; te explicamos cómo en el artículo enlazado sobre cómo verificar si un coche sigue a tu nombre.

Quién paga la transferencia

No hay una norma legal que obligue a que sea el comprador quien asuma todos los gastos, aunque es lo más habitual en la práctica. Comprador y vendedor pueden pactar libremente cómo repartir el ITP, la tasa de transferencia y los honorarios de gestoría si se contrata una, siempre que quede reflejado por escrito en el contrato. Entramos en el detalle de qué paga cada parte, caso por caso, en nuestro artículo sobre quién paga la transferencia de un coche.

Cuánto cuesta y cuánto tarda la transferencia

El coste total no es una única tasa, sino la suma del ITP, la tasa de la DGT y, si se contrata, los honorarios de gestoría. Puede ir desde unas decenas de euros hasta varios cientos, según el valor del vehículo y la comunidad autónoma.

En cuanto al tiempo, la gestión en sí puede resolverse en pocos días si todo está en regla, aunque el plazo legal máximo para iniciarla es de 30 días desde la firma. Repasamos los plazos reales, online y presencial, en el artículo sobre cuánto se tarda en transferir un coche.

Si el vendedor no colabora o no aparece

En principio, la transferencia requiere la firma y presencia de ambas partes. Pero hay situaciones habituales que se salen de ese escenario: el vendedor no acude a la cita, ha perdido el DNI, la ITV ya no está a su nombre, o directamente ha desaparecido del mapa tras la venta. Estos casos tienen solución, pero requieren pasos distintos a los de una transferencia estándar.

Hemos reunido todos estos escenarios (y cómo resolver cada uno) en nuestra guía completa sobre cómo transferir un coche sin el vendedor o sin la documentación completa.

Errores habituales que conviene evitar

  • Firmar el contrato sin dejar constancia por escrito de defectos conocidos del vehículo.
  • Dejar pasar los 30 días sin iniciar el trámite, pensando que «ya se hará».
  • No comprobar el informe de la DGT antes de comprar, y descubrir cargas o deudas después.
  • No acordar por escrito quién paga el IVTM pendiente cuando lo hay.
  • Olvidar avisar al seguro tras el cambio de titularidad.

Responsabilidad después de la venta

Completar la transferencia no cierra necesariamente todas las responsabilidades entre las partes. En una compraventa entre particulares, el Código Civil da al comprador hasta 6 meses desde la entrega para reclamar por vicios ocultos (defectos graves que no eran visibles en una inspección normal). Por eso conviene ser claro en el contrato sobre el estado real del coche: protege al vendedor tanto como informa al comprador. Lo explicamos con más detalle, incluidos los plazos y qué puede reclamarse, en nuestro artículo sobre si pueden denunciarte por vender un coche en mal estado.

Si el comprador se plantea directamente devolver el vehículo, los supuestos en los que eso es legalmente posible —y los que no— están recogidos en nuestro artículo sobre si se puede devolver un coche de segunda mano.

Y si eres de los que vende algún coche de vez en cuando y te preguntas si eso tiene implicaciones fiscales, conviene revisar cuántos coches puedes vender como particular al año sin que Hacienda lo interprete como una actividad económica.

Preguntas frecuentes

  • 30 días naturales desde la fecha de firma del contrato de compraventa. El plazo aplica tanto al comprador como al vendedor.

  • Depende del caso concreto: hay soluciones si el vendedor no puede acudir a la cita, pero requieren documentación adicional. Lo tratamos en detalle en el apartado correspondiente de esta guía.

  • La DGT no exige el justificante de pago del IVTM para autorizar la transferencia, pero la deuda sigue existiendo. Si no se paga antes de la venta, el ayuntamiento puede reclamarla a quien figurase como titular en el momento del devengo del impuesto.

  • Sí. Es el documento que permite justificar el impuesto y presentar la transferencia, además de ser la principal protección legal de ambas partes si surge alguna discrepancia después.

  • Sí, dentro de los plazos legales. Por vicios ocultos dispone de 6 meses desde la entrega del vehículo, independientemente de que la transferencia ya se haya realizado.